Subvención del Concello de Vigo

Emotive Neuromarketing ha recibido una subvención del Concello de Vigo en concepto de fomento del emprendimiento a través del trabajo colaborativo.

 

La psicología del Dynamic Pricing

El comercio electrónico ha revolucionado en positivo la vida de los clientes, que pueden ir de tiendas sin moverse de casa gracias al atractivo de los escaparates online. Escaparates que, además, ofrecen otro valor diferencial gracias al efecto del dynamic pricing.


Dynamic Pricing: El marketing de fijar los precios con inteligencia


Es decir, un precio variable que cambia dependiendo de diferentes factores, como la demanda, la oferta y la competencia directa. Pero, además, la psicología centrada en los precios muestra que los consumidores consideran que algo es barato cuando pueden adquirirlo por un precio menor del habitual. En ese momento, la alegría es mayor al recibir el producto.

El dynamic pricing, beneficia a la empresa a través de una variación de los precios con el fin de incrementar las ventas, lo que genera nuevas oportunidades que los clientes disfrutan doblemente por la satisfacción de haberse dado un capricho fomentando el ahorro.

Son muchas las ventajas de aplicar los precios dinámicos. Una posible estrategia es la de ofrecer un producto a un precio ligeramente más barato que la competencia. Una estrategia que, evidentemente, será más viable si contamos con un margen de beneficio que haga posible este plan de acción.

Cuando, por ejemplo, una empresa de la competencia agota el stock de un producto muy demandado por los clientes, otro negocio podría beneficiarse de esta circunstancia a través de la inteligencia centrada en los precios.

Tengamos en cuenta que es siempre el cliente el mayor beneficiado por esta diversidad de opciones.

Podemos decir que el Dynamic pricing es una más entre las estrategias de neuromarketing​, ya que, para muchos clientes, el precio de un producto es un factor decisivo para decidir o no una compra. A través de esta nueva tendencia de venta segmentada es posible dar una respuesta inmediata a las necesidades presentes del mercado, analizando previamente cuáles son esas carencias que pueden cubrirse, para felicidad del público objetivo.

La receta del engagement

Como si de la poción de la eterna juventud se tratase, hoy en día todas las marcas se esfuerzan por mezclar los ingredientes que den con la receta de una estrategia de social media que genere engagement.

Este engagement, entendido como la capacidad de la marca (o del Community Manager) de generar una reacción en el público a través de sus contenidos, es fundamental ya que no solo condiciona el alcance, tanto orgánico como viral, de nuestras publicaciones en redes sociales, sino que nos da un indicador clave de la capacidad de la marca de mover a la acción a sus clientes potenciales.

Si una marca genera indiferencia en su página de Facebook, ¿acaso no la generará en el lineal de un supermercado?

Hoy hemos entrado hasta la cocina en el departamento de social media de Emotive para traeros nuestra receta para conseguir engagement en las redes sociales.

 

Cómo conseguir engagement en las redes sociales

 

  • Escucha y observa a tus followers. Una buena estrategia de Social Media debe hacer algo más que generar contenidos, debe ser capaz de medir sus resultados. Nuestros seguidores tienen sus propios intereses y no siempre son los que teníamos previstos. Para descubrirlo debemos segmentar nuestros posts en diversos temas, observar y medir cuáles son los que han resultado más efectivos. Si algo no genera engagement, lo quitamos.
  • Elige bien tus imágenes. Los colores llamativos incrementan la disposición del público a leer un mensaje en un 80%. Además, nos ayudará a que lo recuerden: una persona que escucha un mensaje tendrá un 10% de posibilidades de recordarlo pasados tres días. En cambio, si lo asocia a una imagen la cifra se eleva al 65%.
  • Cuida tu reputación. Si habitúas a tus seguidores a recibir por tu parte contenido poco relevante, tenderán a ignorar sistemáticamente tus mensajes (además el algoritmo de Facebook se encargará de ayudarlos). Es importante mantener las expectativas altas.
  • Segmenta tu contenido. No todos tus contenidos tienen por qué estar dirigidos a la totalidad de tu público. El contenido específico, segmentado para una porción del público, nos ayudará a generar complicidad. Se trata de sentir que la marca te está hablando a ti.
  • Pide un pequeño favor. Si animamos a nuestros seguidores a responder a nuestras publicaciones conseguiremos mejorar nuestro engagement. Esta mejora la veremos no solo desde el punto de vista cuantitativo, sino del cualitativo: las personas que nos hacen un pequeño favor tienden a mejorar la simpatía hacia nosotros, es lo que en neurociencia se conoce como el efecto Franklin.

Estos son algunos de nuestros recursos para obtener engagement en redes sociales. ¿Quieres saber cómo aplicarlos a tu negocio? Consulta nuestra sección de soluciones de marketing digital y contacta con nosotros.

Recuérdales que eres bueno

Si una persona se somete a un ruido, imagen u olor constante, poco a poco se acostumbra a ese elemento y, al final, deja de ser consciente de él. Por ejemplo, si entras en una habitación con un olor característico detectas rápidamente el aroma, pero si te quedas en la habitación unos minutos, el olor parece que desaparece. Esto lo podemos aplicar en muchos aspectos de nuestra vida diaria, incluida la felicidad. Todo el mundo tiene algo por lo que ser feliz: salud, hijos, trabajo… No obstante, conforme va pasando el tiempo, nos acostumbramos a lo que tenemos, todas esas cosas increíbles desaparecen de nuestra mente, y dejamos de valorarlas como el primer día.

Según un estudio realizado por Robert Emmons y Michael McCullough, cuya base era descubrir el efecto de recordarles a las personas las cosas buenas que cada uno tenía en su vida, llegaron a una conclusión sorprendente. Entre todas las personas que participaron, se les pidió que pasaran varios minutos al día escribiendo y se realizaron tres grupos: el primero debía escribir cinco cosas por las que se sentían agradecidos, el segundo cinco cosas que le molestaban, y el tercer grupo anotaba cosas que le había pasado la semana anterior. Con este estudio se llegó a la conclusión de que, de los tres grupos participantes, los que expresaban gratitud acabaron siendo más felices, más optimistas y más sanos.

Y en el mundo del marketing sucede exactamente lo mismo. Si has hecho algo bien, no lo des por supuesto, tu cliente debe saberlo.

El mejor ejemplo de ello es la compañía irlandesa Ryanair, que tan solo con su característica música les recuerda a los viajeros que una cosa tan obvia y seria como la puntualidad es una particularidad que los define, aunque el vuelo haya sido nefasto. ¿A que tú también puedes reconocerla?

Desde siempre se destaca la importancia de dar las gracias cuando alguien participa en una acción positiva para otra persona, es un principio básico de convivencia, y precisamente por eso, no se debe olvidar por ningún momento que tus clientes deben sentirse apreciados. Darles las gracias no solo va a hacerles saber que los tienes en cuenta, sino que va a ayudarte a generar un sentido de pertenencia a tu negocio, o lo que es lo mismo, fidelidad a tu marca. Dar las gracias no es solo una obligación, sino es el mejor camino para fidelizar a nuestros clientes.